martes, 29 de noviembre de 2011

La vacuna del papiloma humano.


La semana pasada saltó la noticia en Murcia: tres niñas ingresadas en el Hospital de Caravaca por sufrir una reacción a la vacuna del virus del papiloma humano. Sufrían convulsiones y de las tres una de ellas fue dada de alta a los dos días del ingreso pero al día siguiente tuvo que volver. Punto, no se ha vuelto a hablar sobre el tema no se sabe si su estado ha mejorado o ha empeorado. Y yo en particular como madre de una niña me quedo bastante preocupada porque no es la primera noticia. Hace unos años en Valencia se dio un caso parecido entonces dijeron que era una partida en mal estado de la vacuna. Sin embargo recuerdo que a partir de esta noticia en una cadena de radio se hizo un programa especial y fueron muchos los padres que llamaron para dar testimonio de los casos de sus hijas, niñas sanas que al ponerse la vacuna empezaron a sufrir problemas neurológicos diversos que iban desde las convulsiones hasta la perdida de la movilidad y aunque todos los padres atribuían estos problemas a la vacuna, pues antes de ponérsela sus hijas estaban completamente sanas los médicos no reconocían estos síntomas como producto de una reacción a la vacuna.

No soy sospechosa de tener fobias a las vacunas, en absoluto, mis hijos están vacunados de todas las correspondientes del calendario de vacunas e incluso de alguna más que el pediatra me ha recomendado y soy perfectamente consciente que toda vacuna es susceptible de producir una reacción. Pero una va sopesando los pros y los contras y ante la idea de que mi hij@ pueda sufrir una meningitis o un sarampión creo que lo más sensato es correr el mínimo riesgo que ofrece una vacuna para poder evitar un mal mayor. En la vacuna del papiloma parece que ocurre al revés, el riesgo de la vacuna es mayor que la propia enfermedad en sí. Porque aunque estamos hablando de un virus que puede provocar cáncer de cuello de útero tenemos que tener en cuenta que no es una epidemia sino que la incidencia de casos en España es baja, que tanto la inmunidad natural de las mujeres como las citologías preventivas y el tratamiento posterior resultan bastante eficaces para luchar contra esta enfermedad y otra cosa más tampoco se sabe cuando puede durar la inmunidad que esta vacuna ofrece.

Y a pesar de todo esto como madre todavía me planteo la conveniencia o no de poner a mi hija esta vacuna. Nunca sabemos lo que el futuro deparará y no sé si algún día puedo arrepentirme de no habérsela puesto pero también me dan mucho respeto los efectos secundarios que pueden provocar que van desde convulsiones hasta la muerte. Es un riesgo muy, muy alto la verdad.

Ojalá dejásemos de ser meros números para las autoridades sanitarias y se mostrasen claras y transparentes sobre estos casos tan difusos y fuesen capaces de asumir los errores y dar marcha atrás a tiempo pero eso es una quimera imposible.

Os dejo un par de enlaces bastante interesantes sobre la vacuna del papiloma humano:

http://www.larepublica.es/spip.php?article9283

http://www.aavp.es/




sábado, 26 de noviembre de 2011

El informe de Brodeck


Tenía este rinconcito descuidado, con la de ideas que tengo para escribir aquí pero por una cosa u otra lo he ido  dejando. Así que ya es hora de ponerse las pilas y empezar en serio, tengo dos entradas anteriores pero son meras referencias porque la idea de "lecturas" es comentar aquellos libros que más me han impactado, gustado, entretenido, evadido, etc. En definitiva compartir mis lecturas porque me apetece mucho comentar todos los libros que de una forma u otra me han dejado huella.

El primer libro elegido es "El informe de Brodeck" de Philippe Claudel precisamente porque es de esos libros que tienes la imperiosa necesidad de comentar con alguien y curiosamente no he encontrado a nadie que lo hubiese leído. Es más lo he prestado a ver si había suerte pero nada. Porque es un libro difícil de leer, no porque el autor no narre bien que sí que lo hace sin embargo la historia tarda en dibujarse pero cuando lo hace no puedes creer lo que estas leyendo y por supuesto no puedes dejar de hacerlo. Es una historia en la que descubres lo más miserable de la naturaleza humana pero también lo más grande.

Brodeck recibe el encargo del alcalde de su pueblo, un pequeño pueblo perdido entre las montañas, de realizar un informe sobre un hecho ocurrido en él: la misteriosa muerte de un extranjero, un extraño personaje al que llaman "Der Anderer" (el otro), que hacía poco había llegado al pueblo y de la que todos los habitantes se confiesan autores. Brodeck comienza a redactar su informe pero a la vez y de una manera ingenua y casi fugaz va destapando retazos de su vida, pequeños fragmentos que una vez unidos van fraguando una terrible historia. Y hasta aquí puedo leer porque lo bueno de este libro es dejar que poco a poco se vaya componiendo aquello que nadie quiere saber y que todos quieren olvidar. Un libro muy recomendable que no deja indiferente, garantizado.

Y aquí os dejo dos pequeños fragmentos:

"No nos damos cuenta de lo mucho que puede depender el curso de una vida de detalles insignificantes, un trozo de mantequilla, un sendero que se abandona para tomar otro, una sombra a la que se sigue o de la que se huye, un mirlo al que se decide matar con un poco de plomo o dejar tranquilo."

"Que extraña es la vida del hombre...Una vez metido en ella, a menudo te preguntas qué haces aquí. Puede que sea precisamente por eso que algunos, un poco más listos que los demás, se limitan a entreabrir la puerta, justo para echar un vistazo y, al ver lo que hay dentro, les entran ganas de cerrarla.
Puede que tengan razón"



miércoles, 23 de noviembre de 2011

La matrona de Murcia



En la fachada del Palacio del Almudí hay un medallón en relieve con la imagen de una virgen. No sé cuantas veces he pasado por ahí pero varias y nunca me había detenido a mirar la imagen, las prisas supongo.Sin embargo el otro día paseando tranquilamente me  paré a contemplarla  y me llamó la atención la placa que la acompañaba: “Matrona de Murcia”.  Desconocía esta figura así que me puse a averiguar y me quedé sorprendida con toda la historia que esta imagen escondía tras de sí.

La obra fue realizada en 1575 por Hernando de Torquemada. Muestra  la imagen de una virgen que aparta a su hijo de su pecho para amamantar a un extraño y simboliza la conocida hospitalidad murciana. La figura de la virgen descansa sobre el escudo de Murcia que en aquella época solo constaba de 6 coronas. La séptima sería concedida años más tarde por Felipe V. Y sobre ella la imagen incompleta de un pelicano, símbolo legendario de la generosidad, pues antiguamente se creía que se picaba el pecho para dar de comer a sus crías.

 Esta imagen no  cumple  una mera función decorativa si no que tiene un significado pues el Palacio del Almudí que hoy los murcianos conocemos como sede de la Concejalía de Cultura, archivo histórico y sala de exposiciones fue en un principio construido como pósito municipal de trigo. En 1554 el Concejo de Murcia acordó realizar un nuevo pósito municipal de trigo en el Plano de San Francisco que sustituyese al antiguo situado en la calle San Julián. El pósito municipal de trigo (también existían los pósitos privados pero estos perseguían otros fines) cumplía la función de almacenar granos de trigo para poder garantizar el suministro a precios asequibles a los más desfavorecidos  y a aquellos que iban de paso sobre todo en época de escasez. Por tanto la imagen de la matrona que es la figura de una Virgen de la Caridad lo que simboliza es en sí la propia finalidad del edificio donde se hallaba, es decir dar a aquel que lo necesita.

Decir por último que aquel antiguo pósito de trigo fue destruido por un incendio en 1612 y que el actual edificio que contemplamos data de 1629 pero la imagen de la matrona es la original del antiguo edificio que “milagrosamente” sobrevivió al incendio.

Fuentes:



domingo, 20 de noviembre de 2011

Concilio de Vienne II. Beguinas.


Aunque ya lo mencioné en una entrada anterior, quería volver sobre él porque en este Concilio no solo se decretó la supresión de la Orden del Temple, sino que también salió de él la condena como herejes de las beguinas.  El papa Clemente V decretó que: "Su modo de vida debe ser prohibido definitivamente y excluido de la Iglesia de Dios", por lo que fueron perseguidas hasta su extinción.

¿Quiénes eran las beguinas? ¿Cuál era su modo de vida?

El movimiento de las beguinas (beguinismo)  apareció a finales del s. XII  en el ducado de Brabante en Bélgica debido a la oposición que encontraron por parte de los cistercienses a los monasterios llamados dobles, donde vivían por separado monjes y monjas.  Por lo que en torno a 1170 muchas mujeres comenzaron a establecerse  en torno a iglesias y hospitales. Estos grupos se fueron ampliando hasta llegar a formar comunidades llamados beguinatos.  El movimiento comenzó a extenderse rápidamente a otros países como Alemania, Francia, Italia, España para acabar por convertirse en un fenómeno europeo.



Procedían de diferentes estratos sociales y aunque en su mayoría eran mujeres pertenecientes a la clase media entre ellas también se podían encontrar campesinas y aristócratas que juntas y sin la supeditación a ningún hombre decidieron dedicar su vida a la defensa de los desamparados, mujeres, niños y ancianos así como  al desarrollo de una brillante labor intelectual.


La beguina mística más famosa es sin  duda Hadewych de Amberes  autora de varias obras en poesía y en prosa, entre ellas varias cartas dirigidas a amigas de toda Europa. A Hadewych se la considera la madre de la lengua flamenca. Las beguinas junto con los trovadores son los precursores de las lenguas alemana, flamenca y francesa.

En 1310 muere en Francia Margarite Porete, acusada de beguina, quemada en la hoguera. Marguerite fue autora de " El espejo de las almas simples" dice en él:


"Teólogos y otros clérigos
no tendréis entendimiento
por claro que sea vuestro ingenio
a no ser que procedáis humildemente
y que amor y fe juntas
os hagan superar la razón,
pues son ellas las damas de la casa"

Las beguinas solo con su existencia, con su forma de vida, con su actuar de acuerdo a aquellas ideas que predicaban y con su adoctrinamiento y su empeño de hacer llegar las Sagradas Escrituras a todos empleando un lenguaje vulgar se convirtieron en enemigas de la Iglesia pues ponían a la jerarquía eclesiástica en evidencia.


En 1312 en el concilio de Vienne se las condenó como sospechosas de herejía. A algunas no les quedó más remedio que ingresar en monasterios convencionales, otras tuvieron que sumergirse y aparentemente desaparecer y alguna se encontró con la hoguera de la Inquisición. Sólo los Países Bajos se acogieron a la excepción permitida para mujeres pías, de este modo, fueron protegidas y su forma de vida ha persistido hasta la actualidad.


Los beguinatos (lugar donde vivían las beguinas) más significativos se conservan en Bélgica (Brujas, Gante y Malinas). Por su exclusividad, historia y originalidad arquitectónica los beguinatos han sido declarados patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Son verdaderas ciudades religiosas, constituidas por una multitud de casas pequeñas (a veces hasta 100), cada una de las cuales está habitada por una o varias beguinas. Tienen calles y plazas, una enfermería, uno o varios conventos dedicados a las novicias y beguinas que deseaban una vida más comunitaria y una iglesia particular. Estos espacios daban respuesta a las inquietudes intelectuales de algunas mujeres, que de otra forma no podían acceder al conocimiento.




Fuentes:
 http://es.wikipedia.org/wiki/Beguinas
http://www.webislam.com/articulos/30204-las_beguinas_misticas_medievales_del_amor_divino.htm
http://www.mujeryciencia.es/2008/10/27/las-beguinas/


martes, 15 de noviembre de 2011

Punto de encuentro: La Matea


Era el lugar donde habíamos quedado un grupo de amigos para recordar tiempos pasados, para compartir momentos presentes y crear un recuerdo para el futuro. Tras unos cuantos kilómetros y un puerto de montaña de curvas imposibles y casi diabólicas llegamos al lugar de la cita: La Matea, una aldea pequeña y acogedora de la Sierra del Segura.

Allí nos encontramos con nuestros amigos y con alguien a quien echábamos de menos: el otoño. Este otoño que a pesar de que el calendario nos decía que ya debería de estar con nosotros no aparecía por ningún lado y es que se estaba haciendo el remolón en estos preciosos valles jugando a poner color a los árboles,






y a hacer remolinos entre las frías aguas de los riachuelos.



Y estando allí, como no acercarnos al nacimiento de nuestro río: el Segura. El camino no dejó de sorprendernos y pasamos del valle con sus choperas doradas


a los paisajes de alta montaña con escasa vegetación... a estos mejor fotografiarlos desde el coche.


En el nacimiento del Segura disfrutamos del espectáculo que las aguas cristalinas nos ofrecían haciendo cabriolas sobre las rocas en su inevitable discurrir hacía los valles y de la quietud y el suave murmullo del agua más tranquila de las fuentes.



Pero sin duda lo que más asombrados nos dejó fue el increíble azul de la poza de donde brotan las aguas del Segura. Un azul intenso, metálico, producto de las algas que habitan en ella o de los minerales de las rocas o de ambos a la vez o quizá de ninguno de ellos. 





 El fin de semana no dio para más, así que nos despedimos de las montañas, de los valles y de las aguas, dejando atrás un otoño de cálidos colores para regresar de nuevo a casa.